Cuando supe que se venía este libro editado y escrito por los 4 Jinetes de la Nueva Literatura Chilena (Baradit, Bisama, Ortega y Wilson) tenía una expectativa muy alta respecto a lo que me podría encontrar en es sus páginas. Afortunadamente, en un gran porcentaje, he quedado satisfecho. Ese porcentaje que aún me deja con un gusto a poco se refiere al formato y orden de las historias. Tal vez esa parte que no comparto es una manera intencional de abrir nuevas puertas a historias para un segundo volumen.
Hay una historia en particular que se convirtió en el "calienta sopas" del libro: "Su Majestad" - 1820. Me dije: "De aquí en adelante se viene algo tremendo". Pero no lo fue. Era un juego histórico que podría haberse trasladado a un nivel mundial y un universo nuevo. La historia del rescate de Napoleón me dejó esperando el siguiente paso de este complot. Demasiado bueno, uno de los puntos más altos del libro pero se queda ahí. No avanza más allá, ¿Se desarrollará como bonus en una edición posterior? Ahí sí que había un gran punto de partida.
He leído dos relatos que van seguidos pero que se contraponen en su desarrollo. En uno Part es el héroe y en el otro fracasamos con los navíos y ocurre el desastre de Valparaíso en 18 de septiembre para que en un relato posterior, tenemos navíos voladores que hacen pebre a Grau y su armada. Eso me llevó a concluir que estamos ante un país con varias líneas paralelas o que, como se ha dicho en varias ocasiones, la historia pasada se puede interpretar de varios puntos de vista.
El libro me dio la impresión de ser un "Elige tu propia aventura", esos libros españoles donde el orden de la historia lo ponía uno según la decisión que tomaba en cierto punto del libro y con todas las consecuencias que significaba esa decisión. Ignoro porque ese salto "editorial/temporal" de páginas (¿qué pasó entre la página 96 a 142, ah?) donde existe un lápsus cuyo orden vuelve a tomar el hilo en páginas posteriores.
Otro tema es que el índice que aparece al final del libro, en algunos puntos, no se corresponde con las páginas interiores lo que espero se mofique con posteriores ediciones. No digo con esto que el libro salió apurado. El que falte una letra entre palabras o el índice pasa. Es parte del oficio.
Otro tema del que peca el libro es ir y venir en un lugar común: 1000 formas de matar a Pinochet/Allende/Evitar o generar el golpe o cambiarlos de bando, etc. Me pregunto si los familiares de estos personajes así como de otros que aún existen no se molestan con el hecho de que su persona se utilizada una y otra vez para mostrar diferentes Chiles. ¿Allamand y Moreira, miristas? Eso me causo risa.
Otros relatos que me dio gusto leer fueron "Cariño Botado", "El Sueño de Contreras", "Stgo, la habitación de un niño película" y los que tiene que ver con Víctor Raja!
También me di cuenta que dos de los autores aprovecharon esta gran oportunidad para insertar personajes de obras anteriores dentro de este libro para conectarlos más a una historia patria.
Las influencias del comic (Superman, Astro City, La Liga de Los Caballeros Extraordinarios), X-Files, Fringe, el experimento Philadelphia, BSG, se notan en algunos relatos y está bien, toda influencia que sirva para imprimir un nuevo aire a momentos históricos del país, se agradecen.
Cuando leía a Bisama con sus relatos Loop, me di cuenta que su sello era ir en contra a lo establecido en las historias que van antes o después. Es su forma de presentar la pausa a relatos largos o dar a entender de que Chile no se puede apreciar desde un solo punto de vista.
Hay relatos que me llegaron más como la versión Nirvana-Foo Fighters ("Huele a Espíritu Popular) con Allende y Pinochet rockeros. A todo esto, fue curioso que lo transformaran en artista (músico, poeta) y en pocos momentos fue el dictador odiado por gran parte del país.
Otro punto a favor fueron los conglomerados entre países, me recordó al origen del mundo (Larasia, Gondwana) como los bloques político-comerciales como resultados de conflictos bélicos pasados y por venir. Mucha tierra vírgen para trabajar...
Personajes que son Padres de la Patria o que fueron importantes en el desarrollo de nuestra identidad, quedan hechos bolsa. Las licencias son muchas y estos autores han tenido carte blanche para hacer lo que les plazca y lavarnos el cerebro para dejarnos claro que esto esto es una pincelada de lo que están dispuestos a hacer. Munición literaria tienen para rato.
Conclusión final: Léanlo, regálenlo esta Navidad. No se arrepentirán y se lo van a agradecer.